martes, 17 de octubre de 2017

....Para tí, lo mejor.



Para escribirte debo cambiar de frecuencia, porque me cuesta abrirme.

Quizás soy un terciopelo áspero y engorroso, de esos que se cierran, porque me cuesta en demasía hablar desde mi ...al menos en primera persona, no me refiero a hablar de mi o hablar desde afectos positivos ya que para mi lado oscuro, soy seco, ahí tengo talento.

El tema es que no hay día en que no vea justamente la enorme ventaja de haber atravesado el lado más oscuro de la vida, del afecto y de mi persona y seguir acá, estacionado junto a alguien que me permití (y permitiste) conocer.

Es divertido vivir en sinfonía, es glamoroso verte sonreír y es un anhelo diario el sentir que estás ahí, no para mi....no tengo afán de "tener", sino, simplemente sentir que estás, ahí, en mi vida.

Eres como una canción en vivo, con sentimientos y un mundo bien bizarro en tu interior, con una amalgama agotadora de recepción, pero fundamentalmente, eres un corazón abierto, honesto y entregado, de esa entrega que todos buscan pero, irónicamente, nadie da.

Nada y todo, no sé para donde iba con lo que decía, simplemente, gracias por el inconmensurable placer de poder escribir diariamente una historia, noble, honesta y sin recursos de fuera.



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House of pain

Una mesa, el reloj marca media noche y la acumulación de botellas vacías marcan la medida exacta.
Un reloj, media vida y, un sentimiento que se complejiza y se demarca hasta desaparecer.

Una acumulación de sensaciones rotas, inexpresivas e inexploradas que, no fueron permitidas florecer, que no lograron nacer; al menos no al hemisferio consciente de su mundo interior.

Y si todo es un mal sueño?
Y si las llamadas de atención cesaron?
y si el dolor es tan sólo una gran perdida de somatización?
y si....frankl no vio todo lo que podía ver?

Aún así, sigue la misma mesa, el mismo reloj y la misma acumulación y de fondo, la canción ya cambió.







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sábado, 27 de mayo de 2017

Algografía


Me es terrible despertar todos los días, olvido con facilidad mis llaves, corro todo el día, de un lado a otro. 
Me gusta leer libros de terror y de psicología. Estoy convencido que si no despertamos nos vamos a extinguir. 
Amo las ensaladas, me cargan las pastas. 


La música me ha acompañado y salvado la vida y mi mejor viaje siempre es a un concierto o una actividad cultural. 
Me gusta el colo-colo pero no veo fútbol. 
Me carga el verano y el sol, mis días son como mi vida...nublada; he descubierto que dormir con mis hijos y despertar a media noche a mirarlos como duermen es algo impagable. 
Me carga manejar, lo detesto, prefiero andar en bici pero no puedo siempre por los pollos. 
Me gusta hacer clases y me gusta mi trabajo. 


El mes pasado terminé de escribir un libro, volví a la fotografía y retomé el Running que perdí junto con buena parte de la motivación durante un año. 



Tengo un disco al que solo le faltan las bases de batería y desde junio pintaré.




Amo las conversaciones profundas, una buena cerveza conversada y me cargan las discos ariqueñas. 
No creo en las instituciones que deberían darnos seguridad y, para cerrar (me extendí) creo firmemente en la capacidad de amar y la bondad del ser humano, aunque generalmente nos encargamos de cagarla y resolver todo es un kilombo infinito.



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miércoles, 10 de mayo de 2017

Latido profundo.



No hay tiempo. Se acabó el cronómetro de las decepciones.
No hay espacio. Colapsó el metro cuadrado de las mentiras.
No hay cortinas. Entró la luz al lánguido broche de la ambigüedad.

Se terminó, el mito de mi propia caverna.

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martes, 5 de julio de 2016

10 años musicales

El 3 de Julio del 2006 comencé a usar Last FM. Aburrido de las listas de top 10, top 20 de ese tiempo, encontré este sitio con su base de datos que generaba listados con lo que uno escuchaba en sus reproductores virtuales. Luego, avanzó y también tomó lo que uno escuchaba en el Ipod, Iphone, etc.



La cosa, es que en 10 años, el año que más música virtual escuché fue el 2008, el 2015, luego de 5 años, repuntó la cosa y bueno....acá está lo que más he escuchado en toda una década....loco igual.



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miércoles, 22 de junio de 2016

Corría por la luz, sin luz.



Era un saltamontes, 
uno naranja con patas largas y, claro, tenía que ser así, si no….no podría ser un saltamontes.

Llevaba años 
corriendo entre valles y ríos, sin parar y como todo en la vida, se desgastó. Paró, miró sus zapatillas y se dio cuenta que estaban agrietadas.





Paró
Cuando paró se dio cuenta que correr era para quienes no querían vivir y él quería vivir, quería sentir y quería ser parte del paisaje de la vida.

Desde ahí, junto al bosque y al lago 
que antes no logró ni siquiera divisar, comenzó a sentir el ruido del agua al chocar con la rocas, el sonido de los árboles, cuando el viento sopla fuerte.

Luego en un tiempo, 
se dio cuenta que no había parado nunca, que antes no había avanzado jamás y comprendió todo.


Avanzar no implica velocidad 
y correr no implica avanzar. Aprendió lo que tenía que aprender y siguió, sin correr, simplemente….avanzando en medio de su naturaleza, de sus tiempos y eventualidades que la vida le tendría más adelante


…en el camino.
...en él, caminó.